martes, 12 de noviembre de 2019
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DISCO PIGS
“Era una vez, antes de que fuera todo azul… tomé una larga siesta en un nuevo hogar”. Así empieza
la película, con el monólogo de nuestra protagonista desde el útero de su madre. Y cuando ve por
primera vez a su madre y a su padre, mientras la cogen en brazos, dice: “y por única vez, los tres
somos familia”. Estando en la cuna, mirando el techo blanco y tan solo unos pocos minutos después
de nacer, Runt comienza a pensar en cosas y en que quiere algo diferente. Es entonces cuando lo oye,
a través de la cuna rastrea el llanto, tan solitario que ella empieza a llorar también. Y todos los otros lugares
que pueden ver se vuelven invisibles cuando escuchan al otro. Y es ahí cuando comienza la magia, cuando
el niño y la niña se miran mutuamente a través de sus ojos de bebé. “Y los llantos y los gritos paran. A partir
de ese momento nos fundimos en uno y no necesitamos a nadie más…nadie” así termina y a la vez comienza.
Disco Pigs cuenta la historia de un vínculo amorfo, entre Pig y Runt, dos adolescentes que nacieron el
mismo día en el mismo hospital. Todos los días de sus vidas son idénticos. Salen a la misma hora de
dos puertas vecinas, van al mismo colegio, bailan en la misma discoteca siempre, se sientan juntos a
mirar el mar, no hay otro universo por fuera del que ellos construyeron. Cuando Runt y Pig llevan a cabo
sus "travesuras" -un tanto macabras-, al principio es algo propio de ellos dos, un juego, pero con el tiempo
se convierte en algo obsesivo. Es como si la conexión que hay entre ellos dos se viera reflejada solo en la
violencia, pues en el comienzo y durante casi todo el metraje, el contacto sexual entre ellos es muy escaso.
Todo cambia cuando Runt un día observa las olas “ Quiero que la marea me saque de mi…aunque sea
durante media hora” dice. Pig la mira y rompe a reír y le dice que eso es imposible, para continuar con
un relato sobre destruir con una enorme bola de fuego todo lo que no sea su reino, donde ellos se han
autocoronado Rey y Reina. Ella ve su futuro en ese oleaje impredecible y no en el constante y
predecible hecho de tomar de las manos a Pig. Pero él ve las cosas de otro modo, su despertar sexual es
tan intenso e ineludible que no encuentra otro modo de canalizarlo que no sea a través de la violencia.
Su insana relación y sus constantes “juegos” terminan por hartas a sus profesores y familia. Por eso, los
padres llevan a Runt a un internado y se ven separados. Ella empieza a darse cuenta del cauce que
están tomando las cosas y a partir de ahí la obsesión de Pig crece y crece, y Cillian Murphy está
perfecto en el papel, sabe qué cara poner o cómo actuar en cada momento para hacer creíble el nivel de
agresividad y locura de Pig.
Pig abandona su casa y tras un largo viaje, el Rey rescata a la Reina del castillo donde estaba retenida.
Tras un emotivo y épico reencuentro, los dos adolescentes vuelven a su reino, pero quien esta viendo la
película observará que su relación no es como antes. Pig toma el micrófono en un bar de mala muerte
y se pone a cantar un tema de los Kinks, borracho y estático. Pig está enamorado y, debajo de ese
escenario, Runt lo mira, con una mezcla de miedo y desconcierto. Ella también lo ama, pero no con el
mismo nivel de dependencia, de deseo, de descontrol. En esa escena de Disco Pigs, en el antes y el
después de esa canción catártica, Cillian Murphy, interpretando a Pig, atraviesa por todos los estados
por los que puede atravesar una persona enamorada, desde la alegría hasta la decepción, desde la
compulsión a tomar el cuerpo de esa mujer hasta el asco de no sentirse un individuo porque se piensa a
sí mismo como una extensión del otro.
La simbología durante toda la cinta es notable. Que la habitación de ella sea azul, que su vestido sea
azul, y que casi todo lo relacionado con ella sea azul, un color que transmite calma y serenidad (como
el agua). Por eso se podría afirmar que las escenas en la playa la simbolizan a ella, mientras que las de
la discoteca por ejemplo le simbolizan a él, a su estado mental, igual que el rojo -símbolo del odio,
intranquilidad, agresividad, sangre- que rodea a Pig en toda la película.
La película de 2001 está dirigida por la irlandesa Kirsten Sheridan y escrita por Enda Walsh,
que la adaptó de la obra de teatro del mismo nombre escrita por ella 1996. Podemos ver a un
jovencito Cillian Murphy y Elaine Cassidy como protagonistas. El guión está repleto de largos monólogos por
parte de los dos y cuando no, sus diálogos se asemejan a una interpretación teatral. La exacerbación del
tema principal – la dependencia. escenas agobiantes en discotecas repletas o en cuartos solitarios.
Escenas oníricas, las cuales nos zambullen en las mentes de los dos adolescentes. Una banda sonora
que va desde Doves y Goldfrapp, pasando por Death in vegas y Moby, Dubliners hasta Mozzart.
Estas terminan de coronar la joya de esta semana.
“¿De qué color es el amor?” Le pregunta Runt a Pig en la primera vez que les vemos en la playa.
En la última escena, ambos en la misma playa “Azul” se responde así misma.
Así acaba.











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